¿POR QUÉ NEUROGAST?

Sobre nosotros

Nuestros principales valores

Integridad

Actuamos siempre con honestidad y transparencia, ofreciendo recomendaciones claras y coherentes con tu bienestar.

Respeto

Valoramos profundamente tu historia, tus tiempos y tus necesidades, cuidando cada interacción con dignidad y consideración

Empatía

Creemos en la importancia de escuchar de verdad.
Acompañamos tu proceso médico con cercanía, comprensión y humanidad

Compromiso

Destinamos el tiempo y la dedicación necesarios para comprender a cada persona y acompañarla a lo largo de su proceso diagnóstico y terapéutico.

Nuestra misión

I. Acompañar a cada persona en un proceso de atención médica especializada en neurogastroenterología y motilidad digestiva, que le permita comprender sus síntomas, participar activamente en las decisiones terapéuticas y avanzar hacia una mejoría sostenida.

II. Brindamos una atención centrada en la persona, basada en el pensamiento crítico, el enfoque biopsicosocial y la evidencia científica actual. A través de una evaluación integral, una hipótesis diagnóstica clara y decisiones compartidas, construimos junto al paciente un plan de manejo individualizado y paciente.

Nuestro modelo de atención:
BIOPSICOSOCIAL

En Neurogast creemos que la salud digestiva no depende solo de un órgano o de un examen, sino de la persona en su totalidad. Por eso, trabajamos con un modelo de atención biopsicosocial, permitiéndonos comprender mejor el origen y la experiencia de los síntomas digestivos.

Este enfoque considera que el bienestar digestivo es el resultado de la interacción entre tres dimensiones fundamentales:

Biológica

Evalúa lo que ocurre en el cuerpo y el funcionamiento del sistema digestivo.

Psicológica

Tiene en cuenta el impacto de las emociones, el estrés, y como cada persona vive y percibe sus síntomas

Social

Se considera el entorno, los hábitos diarios, el trabajo, la familia, el contexto de vida, etc.

Preguntas frecuentes
de los pacientes

Porque no todos los problemas digestivos se explican por lesiones visibles.
En muchos casos, los síntomas se deben a alteraciones en el funcionamiento del sistema digestivo, como cambios en la motilidad, la sensibilidad visceral o en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Estos trastornos son reales, frecuentes y están bien descritos por la medicina actual, aunque no siempre se detecten con endoscopias o exámenes tradicionales.

No. Tener exámenes normales no significa que no exista un problema. Significa que no hay una enfermedad estructural visible, pero sí puede haber un trastorno funcional o de la motilidad digestiva que explique tus síntomas. El diagnóstico en estos casos se basa en la historia clínica, el patrón de síntomas y criterios clínicos internacionales, como los criterios de Roma.

Los criterios de Roma son criterios diagnósticos internacionales, desarrollados por expertos, que permiten diagnosticar los llamados trastornos de la interacción intestino–cerebro.
Actualmente se utilizan los criterios Roma IV, y próximamente se publicará Roma V, que profundiza aún más en el enfoque biopsicosocial y centrado en la persona.
Estos criterios permiten realizar diagnósticos positivos, sin depender exclusivamente de exámenes de descarte.

No. Los síntomas digestivos funcionales no son imaginarios ni “solo psicológicos”. El sistema digestivo está profundamente conectado con el sistema nervioso. Factores como el estrés, las emociones o experiencias previas pueden influir en los síntomas, pero siempre sobre una base biológica real: motilidad, sensibilidad visceral, microbiota y
eje intestino–cerebro.
Por eso hablamos de un enfoque biopsicosocial, que integra cuerpo y mente sin minimizar los síntomas.

Porque comprender el origen de los síntomas requiere tiempo. La primera consulta permite:

  1. Escuchar la historia completa
  2. Analizar la evolución de los síntomas
  3. Revisar exámenes previos con sentido clínico
  4. Formular una hipótesis diagnóstica clara

Este paso es fundamental para evitar estudios innecesarios y orientar un tratamiento adecuado.

No. Los exámenes se indican solo cuando aportan información relevante para confirmar, descartar o precisar un diagnóstico.
En muchos casos, una buena historia clínica y una evaluación detallada permiten avanzar sin necesidad de estudios adicionales.

Porque el diagnóstico y el tratamiento son un proceso, no un acto único. En la consulta de seguimiento se evalúa:

  1. Cómo han evolucionado los síntomas
  2. La respuesta a la estrategia inicial
  3. Si la hipótesis diagnóstica se confirma o debe ajustarse

Esto permite un manejo más preciso y personalizado.

Sí. Existen múltiples estrategias terapéuticas, que pueden incluir:

  • Tratamiento médico dirigido
  • Estrategias nutricionales personalizadas
  • Manejo del eje intestino–cerebro
  • Tratamientos no farmacológicos

El tratamiento se adapta a cada persona y suele ser progresivo.

La evolución depende de cada caso, pero comprender el origen de los síntomas mejora significativamente el pronóstico. Cuando una persona entiende qué le ocurre, participa activamente en su tratamiento y adquiere herramientas para manejar sus síntomas, el proceso de mejoría suele ser más sólido y sostenible.

Da el siguiente paso a tu bienestar digestivo

Agendar consulta

Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe los últimos blogs y noticias de NeuroGast.